
Cuatro son los monos tontos del sexo. Cuatro que han convertido nuestra vida sexual en un auténtico muermo.
Monotonía: Limitar el sexo a la posición del misionero como si no existiera ninguna más y considerar las demás perversiones. Prescindir del sexo anal y oral por considerarlos inmorales, desviaciones de la naturaleza y antinaturales. Una única posición, ignorando todas las posibilidades que la vida sexual permite.
Monocolor: Es considerado una desviación tener sexo con personas de otras razas y de otro color en la piel. Emparejarnos sólos con gentes de nuestra misma cultura con lo cual perdemos la oportunidad de enriquecernos conociendo otras y dando a conocer la nuestra.Perdemos la oportunidad de rozar nuestra piel con otras que son de otro color y textura por lo que nos vemos privados de sensaciones agradables en aras de prejuicios absurdos.
Monogamia: Limitar nuestra sexualidad a una sola persona, la pareja y si es posible casada por la Iglesia. Perdemos la oportunidad de relacionarnos sexualmente con otras personas en aras de una fidelidad mal comprendida. Aunque muchos soñemos con tríos, cuartetos y orgías nos privamos de ello y sobretodo a nuestra pareja de vivir esas sensaciones. Nos convertimos en celosos, egoístas y mezquinos. No demostramos mayor generosidad a quien convive con nosotros porque le privamos de compartir juegos eróticos con terceros.
Monosexualidad: Durante siglos la homosexualidad ha estado perseguida e incluso en varios países está castigado duramente al ser considerado una perversión. Pero la heterosexualidad obligatorio también ha creado el error contrario, la homosexualidad exclusiva. Muchísimas personas se limitan a estar siendo atraídos únicamente por personas de un género, excluyendo al otro. Es decir que se practica una discriminación al 50% del género humano tanto en un sentido como en otro. La monosexualidad impide que las personas se relacionen con otras por sus genitales y se privan de la gran variedad que permite la bisexualidad.
Cuatro monos tontorrones que durante siglos han sido los campeones del muermo y del sopor. Ya es hora de jubilarlos a los cuatro ¿verdad?



Tanto hombres como mujeres soñamos muchas veces en participar en orgías, emparejamientos múltiples, sexo grupal, pero en la vida real es dificil de conseguir porque esta relación nos da auténtico pavor.





Carlota Olcina y Marina San José
Este grabado muestra a dos sodomitas quemados en la hoguera, juntos, uno al lado del otro como si fueran dos amantes románticos de trágico final. No sé de dónde procede este grabado para buscar una ampliación que me permita apreciar los detalles del dibujo pero, aún así, es un grabado muy explícito de quienes se atrevían a “desafiar a la naturaleza“.



